Limón tucumano: Oportunidad de oro en el mercado internacional
La caída en la producción de limones en España y Turquía ha abierto una ventana de oportunidad para la provincia de Tucumán, Argentina, que adelanta su campaña de exportación a marzo para aprovechar la creciente demanda en Rusia y Europa.
Escenario internacional favorable
La producción de limones en España y Turquía, importantes competidores del hemisferio norte, ha disminuido, lo que ha generado un déficit de stock tanto en fruta fresca como en subproductos industriales.
Esto ha llevado al sector citrícola tucumano a tomar decisiones rápidas para capitalizar la demanda activa en los mercados internacionales. Según los expertos de la industria, existe una escasez global de jugo, aceite y cáscara de limón, lo que permite comercializar estos productos a precios más altos, después de varias temporadas difíciles para la citricultura local.
Demanda activa y ajustes logísticos
La menor oferta internacional ha incrementado la demanda de fruta fresca, con operadores europeos y rusos mostrando interés en asegurar el suministro. Esta situación ha llevado a los exportadores tucumanos a adelantar su cronograma de exportación, originalmente previsto para abril, y comenzarlo en los primeros días de marzo.
Esta estrategia busca aprovechar el diferencial de precios generado por la escasez global. Adicionalmente, se han intensificado los esfuerzos para cumplir con los protocolos fitosanitarios exigidos por mercados estratégicos como Rusia y Ucrania.

Desafíos y expectativas para el futuro
A pesar de un entorno internacional favorable, el sector enfrenta desafíos debido a una disminución en la capacidad productiva local. La Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) estima que desde 2019 se han perdido unas 13.000 hectáreas de limoneros en Tucumán, ya sea por abandono de fincas o reconversión hacia otros cultivos.
Esta reducción en la superficie cultivada limita el volumen exportable, lo que requiere una planificación más eficiente de la cosecha, empaque y logística.
A pesar de estos retos, el sector observa el inicio de la temporada 2026 con expectativas moderadamente positivas. La estabilidad de la producción global y la escasez en mercados clave configuran un panorama más alentador que en campañas anteriores.
Para Tucumán, la principal región citrícola de Argentina, la campaña que comienza en marzo no solo representa una oportunidad comercial, sino también un impulso significativo para la economía regional, estrechamente ligada al éxito exportador del complejo limonero.
