Productores de Rio Cuarto alertan por costos en alza y reclaman a Milei profundizar la baja de retenciones
La Sociedad Rural de Río Cuarto encendió una señal de alerta sobre la situación que atraviesa el campo argentino: una campaña agrícola que promete ser récord en volumen, pero que podría traducirse en magros resultados económicos debido al fuerte incremento de los costos productivos.
En ese marco, los productores solicitaron al gobierno de Javier Milei avanzar con una mayor reducción de las retenciones para aliviar la presión sobre el sector. El informe describe una “paradoja” en la campaña gruesa 2025/26. Por un lado, las condiciones climáticas y el uso de tecnología permitieron recuperar rindes en muchas zonas que habían sido afectadas por la sequía y el calor extremo de enero. Sin embargo, ese buen desempeño productivo no alcanza para garantizar rentabilidad. El incremento de los costos —especialmente de insumos clave— alteró por completo la ecuación económica. Uno de los principales factores detrás de esta suba es el impacto global de la guerra en Medio Oriente, que encareció significativamente la energía y los fertilizantes. El aumento del precio del petróleo y el gas repercute directamente en el valor del gasoil, esencial para la cosecha y el transporte de granos. A su vez, el gas es un insumo crítico para la producción de urea, el fertilizante nitrogenado más utilizado a nivel mundial, cuyo comercio está fuertemente concentrado en la región del Golfo Pérsico. Esto golpea de lleno a los productores en un momento clave del calendario agrícola, justo cuando comienza la cosecha y aumenta el consumo energético. En ese contexto, la entidad valoró positivamente la decisión de YPF de congelar temporalmente los precios de los combustibles mediante un “buffer” de 45 días, medida que también sería acompañada por otras petroleras. Este esquema aporta cierta previsibilidad en el corto plazo, especialmente durante los meses de mayor demanda (abril, mayo y junio), aunque advierten que será insuficiente frente al resto de los costos en alza. La preocupación se extiende además hacia la próxima campaña fina. El fuerte incremento en el precio de la urea pone en riesgo la siembra de trigo, ya que los márgenes actuales no alcanzan para cubrir costos e impuestos. En línea con esto, estudios de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina indican que, en las condiciones actuales, los ingresos por la venta de trigo resultan insuficientes para sostener la actividad. Ante este panorama, los productores advierten que podría reducirse la superficie sembrada, afectando no solo al sector sino también a la economía del interior y al ingreso de divisas. La situación es similar en otros cultivos como la soja, especialmente en campos arrendados. Por ello, desde la Sociedad Rural remarcan que existen herramientas para evitar este escenario adverso, y apuntan directamente al Gobierno. Consideran que una medida clave es profundizar la reducción de retenciones, que aún se mantienen en niveles significativos: 24% para la soja, 22,5% para sus subproductos, 7,5% para trigo y cebada, 8,5% para maíz y sorgo, y 4,5% para girasol. En síntesis, mientras el contexto internacional obliga a tomar medidas para amortiguar el impacto sobre los costos, el campo argentino reclama una respuesta urgente a nivel local. La rentabilidad, advierten, ya no depende solo de cuánto se produce, sino de cuánto cuesta producirlo.
