La Corte Suprema de Estados Unidos fortalece la posición de Bayer y limita miles de demandas por el glifosato de Roundup
La Corte Suprema de Estados Unidos otorgó una importante victoria judicial a la empresa Bayer al establecer límites a miles de demandas que cuestionaban la seguridad del herbicida Roundup y acusaban a la compañía de no advertir adecuadamente sobre un supuesto riesgo de cáncer asociado al glifosato.
Un fallo que cambia el escenario judicial para Bayer
La Corte Suprema de Estados Unidos otorgó una importante victoria judicial a la empresa Bayer al establecer límites a miles de demandas que cuestionaban la seguridad del herbicida Roundup y acusaban a la compañía de no advertir adecuadamente sobre un supuesto riesgo de cáncer asociado al glifosato.
En una decisión contundente de siete votos contra dos, el máximo tribunal estadounidense revocó una indemnización de 1,25 millones de dólares que había sido concedida a un productor agrícola que sostuvo haber desarrollado un linfoma no Hodgkin tras años de exposición al herbicida.
La resolución representa uno de los fallos más relevantes de los últimos años en torno al debate sobre el glifosato y podría tener un impacto decisivo sobre miles de litigios pendientes en todo Estados Unidos.
La clave del fallo: prevalencia de la legislación federal
El núcleo de la decisión judicial gira en torno a la relación entre las normas federales y las leyes estatales en materia de etiquetado de productos fitosanitarios.
La Corte Suprema concluyó que la legislación federal que regula herbicidas y pesticidas impide que prosperen demandas estatales basadas en la supuesta falta de advertencias sobre riesgos de cáncer cuando las etiquetas del producto ya fueron aprobadas por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, conocida como Environmental Protection Agency.
De esta manera, el tribunal sostuvo que las exigencias de algunos estados no pueden contradecir las determinaciones adoptadas por la autoridad federal competente.

El caso que llegó al máximo tribunal
La causa se originó a partir de la demanda presentada por John Durnell, un productor que afirmó haber desarrollado un linfoma no Hodgkin como consecuencia de años de exposición al glifosato contenido en Roundup.
Un jurado del estado de Missouri había fallado a su favor y ordenado una compensación de 1,25 millones de dólares. Sin embargo, la Corte Suprema anuló esa decisión.
El juez Brett Kavanaugh, encargado de redactar la opinión mayoritaria, destacó que la EPA determinó reiteradamente que el glifosato no provoca cáncer y que nunca exigió incorporar advertencias de ese tipo en las etiquetas del producto.
Según el magistrado, obligar a Monsanto —empresa creadora de Roundup y posteriormente adquirida por Bayer— a modificar el etiquetado habría sido incompatible con la normativa federal vigente.
La reacción de Bayer: “un fallo histórico”
Tras conocerse la sentencia, Bayer celebró la resolución y la calificó como un “fallo histórico”.
La compañía sostuvo que la decisión confirma que la Ley Federal de Insecticidas, Fungicidas y Rodenticidas (FIFRA) prevalece sobre las demandas estatales por supuesta falta de advertencia cuando la EPA ya emitió una determinación definitiva respecto de la seguridad del producto.
Desde la empresa destacaron además que el amplio respaldo obtenido dentro de la Corte Suprema, con magistrados de distintas corrientes ideológicas apoyando la decisión, fortalece la seguridad jurídica en torno al caso Roundup.
El largo conflicto judicial por el glifosato
El litigio se remonta a la adquisición de Monsanto por parte de Bayer en 2018, una operación valuada en 63.000 millones de dólares.
Desde entonces, más de 100.000 personas iniciaron acciones judiciales en Estados Unidos alegando que la exposición al glifosato habría contribuido al desarrollo de distintos tipos de cáncer, especialmente linfoma no Hodgkin.
Bayer ha rechazado sistemáticamente esas acusaciones y sostiene que numerosos estudios científicos y las evaluaciones regulatorias de la EPA concluyeron que el glifosato no es cancerígeno cuando se utiliza conforme a las indicaciones establecidas.
Impacto económico y estrategia de la compañía
La ola de litigios tuvo importantes consecuencias financieras para Bayer y condicionó parte de su estrategia comercial.
Como respuesta al creciente volumen de demandas, la empresa retiró el glifosato de la versión para consumidores de Roundup en Estados Unidos, aunque continuó comercializando formulaciones destinadas al uso agrícola profesional.
Además, en febrero anunció una propuesta de acuerdo por 7.250 millones de dólares destinada a resolver decenas de miles de reclamos relacionados con el herbicida. Sin embargo, ese plan no contempla los casos que continúan en apelación ni otros reclamos cuyo valor conjunto ronda los 1.000 millones de dólares.
La relevancia de la decisión judicial quedó reflejada inmediatamente en los mercados financieros: tras conocerse el fallo, las acciones de Bayer registraron una suba cercana al 16%.
Los agricultores, entre los principales beneficiados
Para la compañía, el fallo no solo representa una victoria jurídica, sino también un respaldo para el sector agropecuario estadounidense.
El director ejecutivo de Bayer, Bill Anderson, afirmó que la resolución beneficia a los agricultores al aportar mayor previsibilidad regulatoria y contribuir al cierre de un conflicto judicial que durante años generó elevados costos económicos y un intenso debate público.
La sentencia marca un punto de inflexión en uno de los casos más emblemáticos vinculados al uso de agroquímicos en Estados Unidos y podría redefinir el futuro de miles de demandas aún pendientes relacionadas con el glifosato y Roundup.
