Emoción en Buenos Aires: La historia de José Luis Domínguez y la promesa que le hizo a su padre para triunfar en Palermo
José Luis Domínguez fue galardonado en la tradicional exhibición de la Expo Rural, un evento que para él representa un homenaje a la memoria de su padre y la continuación de un legado familiar dedicado a los caballos y los carruajes.
Por tercera vez, el carrero José Luis Domínguez obtuvo un galardón en la clásica exhibición de carruajes de la Expo Rural de Palermo.
A bordo de un coche que emula un antiguo transporte de pasajeros y vistiendo un traje tradicional hecho a mano, Domínguez recreó una escena de finales del siglo XIX para mantener viva una arraigada pasión familiar.
La participación de este año tuvo un significado especial para él, ya que coincidió con el 51° aniversario del fallecimiento de su padre, quien le transmitió el amor por esta actividad. Originario de Ciudadela, Domínguez recuerda cómo su padre trabajaba en un corralón e iba al puerto a caballo a buscar arena con su chata.
"Toda mi vida estuve con los carros... Siempre me gustaron los carruajes y hacer esto es mantener viva una tradición". — José Luis Domínguez
Una tradición en cada detalle
La dedicación de Domínguez se refleja en cada elemento de su presentación. El traje que viste incluye piezas bordadas por su madre hace 50 años, y la vestimenta se elige específicamente según el tipo de coche que utiliza.
"Hoy vine con un coche que es para pasajeros. Cuando vos tenés otra clase de coche, te ponés otra vestimenta", explicó.
Actualmente, forma parte de la Asociación de Carreros y Cocheros de Quilmes y es criador de caballos de la raza Hackney, la que utiliza en sus demostraciones.
La preparación del animal es clave, y Domínguez se enorgullece de haberlo entrenado personalmente para que no se asuste en el tránsito, a diferencia de otros caballos provenientes del campo.
Este trabajo es un esfuerzo familiar. Sus hijos lo ayudan a cuidar del caballo, desde la limpieza de la caballeriza hasta su alimentación, y su esposa, Natalia Rodríguez, es también un pilar fundamental en su actividad.
Comunidad, competencia y orgullo artesanal
A pesar de la rivalidad en la pista, Domínguez describe un ambiente de camaradería entre los participantes.
"Los caballos te hermanan, te unen. Acá nos conocemos todos. En la pista nos sacamos los ojos pero después nos felicitamos", señaló.
Aunque su actividad principal es la comercialización de aceite, su pasión por los carruajes lo ha llevado a convertirse en un artesano completo. Él mismo fabrica las piezas de bronce para sus monturas y las de terceros, además de encargarse de la mecánica de sus vehículos.
"Argentina tiene los mejores carruajes originales y para mí es un orgullo poder venir acá y competir". — José Luis Domínguez
