Don Celestino: tradición familiar, innovación y valor agregado en la lechería cordobesa
La empresa cordobesa Don Celestino volvió a decir presente dentro del programa Córdoba Vidriera Productiva, mostrando no solo sus productos, sino también una historia marcada por el esfuerzo, la innovación y el arraigo familiar.
Gerardo Villosio
Monica Picardi
De Córdoba a Palermo: una oportunidad para mostrar el trabajo del interior
La participación en la Exposición Rural de Palermo se ha convertido en una vidriera clave para los productores del interior del país. En ese contexto, la empresa cordobesa Don Celestino volvió a decir presente dentro del programa Córdoba Vidriera Productiva, mostrando no solo sus productos, sino también una historia marcada por el esfuerzo, la innovación y el arraigo familiar.
Gerardo Villosio destacó la importancia de estos espacios:
“Es una oportunidad muy linda que nos da la provincia para poder mostrar lo que hacemos desde el interior de Córdoba”.

La presencia en este tipo de eventos no es casual, sino parte de un recorrido sostenido dentro del programa, que les permite conectar directamente con consumidores y nuevos mercados.
Ventas récord y aprendizaje en tiempo real
Uno de los aspectos más destacados de esta edición fue la respuesta del público. En apenas unos días, la demanda superó ampliamente las expectativas iniciales.
Mónica Piccardi lo resumió con sorpresa:
“Ya agotamos stock de algunos productos que pensábamos que no se iban a vender tanto”.
El comportamiento del consumidor también dejó enseñanzas clave para el futuro, especialmente en relación a formatos y presentaciones. Las ferias, en este sentido, funcionan como verdaderos laboratorios comerciales.
Una historia familiar de tres generaciones
Gerardo reconstruyó ese camino:
“Mi abuelo empezó con un tambo a mano y llegó a tener tres tambos con casi 2.800 litros diarios”.
Ese espíritu emprendedor fue continuado por la siguiente generación, que logró sostener la actividad en un contexto históricamente complejo para el sector lechero. Hoy, la tercera generación aporta formación académica y una mirada más técnica al sistema productivo.
Ciencia y producción: el rol clave de la innovación
Uno de los diferenciales de Don Celestino es la integración entre conocimiento científico y producción. Mónica Piccardi, investigadora del CONICET, ha sido clave en la incorporación de nuevas estrategias productivas.
“Trabajamos en cruzamientos de razas lecheras para mejorar la calidad de la leche”.
A partir de investigaciones y pruebas en el propio establecimiento, comenzaron a implementar cruzamientos —como el uso de la raza sueca roja— que permitieron mejorar los sólidos de la leche, base fundamental para productos con valor agregado.
Del tambo al dulce de leche: el salto al valor agregado
La búsqueda de mayor rentabilidad y diferenciación llevó a la empresa a dar un paso clave: transformar la materia prima en un producto final.
“Vimos que teníamos una leche de muy buena calidad y decidimos darle valor agregado con dulce de leche”, explicó Picardi.
Este proceso no solo permitió mejorar los ingresos, sino también posicionar la marca en un segmento más competitivo, donde la calidad y la identidad del producto son determinantes.
Reconocimientos y premios: el respaldo al trabajo
El crecimiento de Don Celestino también se refleja en los reconocimientos obtenidos en distintas ferias y concursos. Uno de los hitos recientes fue la obtención de un premio en Todo Láctea, gracias a un desarrollo conjunto con otra empresa cordobesa.
“Presentamos un alfajor con dulce de leche y resultó ganador”, contó Piccardi.
Estos logros no solo fortalecen la marca frente al consumidor, sino que también generan un impacto positivo en el equipo de trabajo.
“El reconocimiento empuja mucho, no solo en lo comercial, también en lo emocional”, agregó.
El desafío permanente del sector lechero
A pesar de los avances, el contexto del sector lechero sigue siendo exigente. La volatilidad económica y los márgenes ajustados obligan a los productores a ser cada vez más eficientes.
Gerardo Villosio lo explicó con claridad:
“Los números son muy ajustados, hay que ser muy eficiente y saber capitalizar los momentos buenos”.
En este escenario, estrategias como la diversificación y el agregado de valor resultan fundamentales para sostener la actividad en el tiempo.
Lo que viene: crecimiento y nuevas líneas de productos
Consolidado el dulce de leche como producto insignia, la empresa ya proyecta nuevos desarrollos. Si bien aún no se dieron a conocer detalles, el objetivo es seguir ampliando la oferta y adaptándose a las demandas del mercado.




