La liquidación sigue activa y el agro puede impulsar los ingresos en el segundo semestre
Un informe del Instituto de Estudios (IERAL) de la Fundación Mediterránea advierte que la aceleración en la venta de granos pendientes podría revertir la caída interanual y dinamizar la actividad económica durante los próximos meses.
La liquidación de divisas por exportaciones de granos y subproductos sumó US$ 2.918 millones en julio, de acuerdo con el informe mensual elaborado por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC).
La cifra implica una contracción del 29% frente a los más de US$ 4.000 millones registrados en igual mes de 2025, aunque se mantiene en línea con el promedio histórico nominal para la época. En el acumulado de los primeros siete meses, los ingresos alcanzan los US$ 16.297 millones, un 16% por debajo del período anterior.
No obstante, un estudio del IERAL proyecta una mejora sustancial en el segundo semestre vinculada al volumen de la cosecha que aún falta comercializar.
"El agro llega al segundo semestre con una oportunidad todavía abierta. Aunque la menor comercialización de soja redujo los ingresos de los productores en la primera mitad del año, el volumen pendiente de venta podría traducirse en un mayor impulso para la actividad económica, las exportaciones y el ingreso de divisas, si el ritmo de comercialización se acelera en los próximos meses" — Juan Manuel Garzón y Franco Artusso, economistas del IERAL
El rezago de la soja

Al 15 de julio, se habían vendido con precio cerrado 58,2 millones de toneladas de soja, maíz y trigo de la campaña 2025/26, un volumen 20% superior a la mediana histórica. Sin embargo, la soja acumulaba apenas 14,6 millones de toneladas, un 27% menos de lo habitual. En total, solo se había comercializado el 29% de la cosecha sojera estimada en 49,5 millones de toneladas, frente a un 41% típico para la fecha.
La trayectoria se revirtió con el correr de los meses. Mientras que a comienzos de año las ventas acumuladas superaban ampliamente la mediana —81% por encima en enero—, en julio el volumen comercializado era 27% inferior al histórico. En las últimas ocho semanas se vendió semanalmente el equivalente al 1,6% de la cosecha, frente a un ritmo habitual del 2%.
Este retraso impactó directamente sobre los ingresos de los productores. Hasta mediados de julio, las ventas con precio cerrado de los tres granos más importantes —valorizadas a precios FAS Rosario— generaron un ingreso bruto estimado en US$ 11.881 millones, un 14% menos que en similar período de 2025. La caída se explica íntegramente por la soja, cuyos ingresos se redujeron en US$ 2.374 millones (-31% interanual), mientras que maíz y trigo aumentaron su aporte.
Proyecciones para los próximos meses
Según las simulaciones del informe, las ventas del segundo semestre podrían ubicarse entre 44,7 y 57,9 millones de toneladas. En ese marco, los ingresos brutos para los productores oscilarían entre US$ 11.592 y US$ 15.313 millones, frente a los US$ 10.657 millones del mismo lapso de 2025.
"Una aceleración en la comercialización ampliaría el aporte del agro a la actividad, fortaleciendo el transporte, el acopio, la industria, los servicios y el valor potencial de las exportaciones" — Juan Manuel Garzón y Franco Artusso, economistas del IERAL
El valor potencial de exportación, por su parte, se ubicaría entre US$ 14.252 y US$ 18.380 millones. La diferencia entre ambos extremos —13,2 millones de toneladas y más de US$ 4.100 millones de valor exportable— dependerá fundamentalmente del ritmo de comercialización que finalmente adopten los productores con la soja ya cosechada.

