Prieto y Poletti: Legumbres de invierno para diversificar y fortalecer los sistemas productivos
Los especialistas defendieron el aporte de las arvejas y las lentejas para recuperar el balance de nutrientes, reducir la presión de malezas y abrir nuevas ventanas comerciales sin desplazar al trigo en los planteos locales.
Ambos especialistas coincidieron en que estos cultivos representan una herramienta clave para mejorar la rentabilidad y la sustentabilidad de los sistemas agrícolas tradicionales.
Alerta sanitaria y control de enfermedades
Prieto destacó que la última campaña mostró una elevada presión de enfermedades, favorecida por las condiciones ambientales húmedas. Incluso en lotes con semillas tratadas aparecieron síntomas desde estadios tempranos, una situación poco habitual para la región. Por ello, enfatizó la importancia de realizar un seguimiento permanente de los lotes para lograr intervenciones oportunas y eficientes.
"El monitoreo debía ser permanente y continuo porque, si bien se podía actuar con éxito en todos los estadios, se tornaba antieconómico si no se ingresaba en forma oportuna" — Gabriel Prieto
El especialista aclaró que las enfermedades vasculares, especialmente las provocadas por *Fusarium*, siguen siendo el principal desafío y advirtió que aún no existen herramientas de control químico o genético plenamente efectivas para contrarrestarlas.

Diversificación y beneficios para el sistema
Más allá de los problemas sanitarios, Prieto resaltó que las legumbres permitieron una menor extracción de nitrógeno nativo del suelo gracias a la fijación biológica del nutriente. Además, contribuyeron a un mejor manejo de malezas y, por su ciclo más corto y menor consumo hídrico, favorecieron el desempeño de los maíces de segunda, que en el sur santafesino alcanzaron rendimientos de entre 8.000 y 10.000 kilos por hectárea.
Frente a este panorama, el ingeniero recomendó espaciar la arveja entre cuatro y seis años dentro de la rotación para disminuir la incidencia de enfermedades. Aseguró que es posible armar una rotación con un 30 % de trigo y un 15 % de legumbres sin que compitan por suelo.
"Era recomendable, especialmente en un año húmedo como este, espaciar la arveja en la rotación entre cuatro y seis años para evitar o reducir significativamente el impacto de estas enfermedades" — Gabriel Prieto
Escenario internacional y oportunidades comerciales
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Por su parte, Adrián Poletti, director de Adrián Poletti y Asociados, complementó el análisis con un panorama de los mercados globales. El consultor señaló que eventos climáticos en el hemisferio norte —como las altas temperaturas en Rusia y Estados Unidos y un monzón inferior al normal en India— comenzaron a modificar el equilibrio entre oferta y demanda.
Según explicó, esa situación llevó al gobierno indio a reducir impuestos a la importación para asegurar el abastecimiento interno.
Finalmente, sostuvo que el país debería concentrarse en fortalecer la oferta de lentejas, un cultivo de alto valor donde ya existe experiencia productiva.
"Nosotros deberíamos concentrarnos en poder mejorar la oferta de lentejas, donde ya tenemos expertiz, tenemos áreas y tenemos necesidad de incorporar ese cultivo, que es un cultivo de alto valor" — Adrián Poletti
De este modo, los especialistas coincidieron en que ampliar la superficie destinada a legumbres de invierno permitiría diversificar los sistemas productivos, mejorar la resiliencia frente a la variabilidad climática y posicionar a la Argentina en mercados internacionales con mayor estabilidad de oferta.
