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Maíz tardío, trigo y un invierno atípico: la humedad acelera los cultivos y enciende las alertas

Las condiciones climáticas de las últimas semanas están generando un escenario particular para los cultivos en la región. Mientras la cosecha del maíz tardío permanece frenada y crece el temor por la calidad de los lotes, el trigo avanza con un desarrollo fenológico adelantado y muestra un muy buen estado general, aunque con un riesgo creciente de enfermedades.

11-08-2026

Maíz tardío: la cosecha sigue frenada y crece la preocupación

El principal foco de preocupación está puesto en la cosecha del maíz tardío. Todavía resta levantar alrededor del 47% de la superficie, casi 150.000 hectáreas, debido a que las condiciones ambientales impidieron avanzar con las labores durante todo julio.

Desde Alvear advierten sobre la situación: “Hoy nuestra gran preocupación pasa por la cosecha del maíz tardío. Ya estamos viendo lotes de sorgo brotados. Nadie quiere ir a ver cómo están los maíces. Nos da realmente miedo”.

La demora en la recolección aumenta el riesgo de pérdidas de calidad y de problemas asociados a la permanencia del cultivo en el campo, especialmente en un contexto de elevada humedad.

El trigo muestra un fuerte adelantamiento fenológico

En el caso del trigo, el panorama es diferente. Los cultivos presentan muy buen estado y un importante desarrollo, aunque avanzan fenológicamente más rápido de lo habitual.

En Corral de Bustos explican que los primeros nudos generalmente comienzan a marcarse entre el 15 y el 25 de agosto, pero este año ya hay lotes que están próximos a iniciar el encañado.

“Están muy lindos, pero más adelantados de lo que deberían. Generalmente empiezan a marcar el primer nudo entre el 15 y el 25 de agosto. Es más, hay algunos lotes que ya están por empezar a encañar”, señalan los técnicos.

Y plantean la incertidumbre que genera este comportamiento: “No sé si es bueno o malo que estén adelantándose. Con el tiempo, lo sabremos”.

La misma preocupación aparece en María Susana, donde observan “un aparente anticipo de encañado”. Sin embargo, también destacan un aspecto positivo de este invierno húmedo: “Hay un gran desarrollo radicular gracias a la alta humedad y puede alcanzar horizontes más profundos, tener más acceso a nutrientes. Tenemos los pro y contras de este invierno tan atípico”.

El riesgo sanitario crece: el trigo enfrenta un ambiente favorable para las enfermedades

La elevada humedad y las condiciones ambientales también generan preocupación por la aparición y expansión de enfermedades.

En Pergamino advierten que “las enfermedades progresarán” y ya se observan manchas asociadas a tizón bacteriano. Desde General Pinto coinciden en que las condiciones son “altamente predisponentes a infecciones” y remarcan que existe peligro por hongos, aunque por el momento el cultivo se mantiene en buenas condiciones.

En Alvear la advertencia es todavía más contundente: “Al trigo le falta un invierno lógico. Un año así no es para el trigo. Aparte tenemos un ambiente ideal para que las enfermedades despierten y exploten. Rogamos que no se despierten; si se levanta el Fusarium, va a ser un problemón. Vamos a terminar rogando por alcanzar trigos de 35 qq/ha”.

Por eso, los técnicos consideran clave que aparezcan condiciones más propias del invierno: “Necesitamos al menos 15 a 20 días de frío y sol, que limpie y nos dé tiempo con las enfermedades”.

A pesar de la menor radiación, el trigo mantiene un muy buen crecimiento

Aunque predominan los días nublados y la radiación solar ha sido menor, el trigo continúa mostrando un desarrollo favorable en buena parte de la región.

En Marcos Juárez señalan que los cultivos se encuentran en pleno macollaje, con un buen número de macollos, y que hasta el momento no se observan efectos visibles de la falta de luminosidad.

En Bigand destacan también el buen estado de los lotes: “Los trigos están muy buenos, macollando. No se observan problemas relacionados con la falta de luminosidad. De hecho, en cuanto a la densidad y conformación de macollos, viene todo muy bien, estamos logrando unos 500 a 600 macollos por m²”.

Más al sur, en San Gregorio, remarcan que los lotes están macollando y presentan un estado incluso mejor que el año pasado. Sin embargo, reconocen que la menor radiación probablemente está limitando la máxima tasa de crecimiento.

En Pergamino explican que el aumento de las temperaturas hacia fines de julio tuvo un efecto positivo: “Aceleró su crecimiento, acumuló biomasa, logró uniformidad y tomó color por la absorción de nitrógeno. El número de macollos será muy bueno”.

Desde General Pinto resumen el escenario señalando que, por ahora, el efecto de las temperaturas cálidas parece ser mayor que el impacto de la falta de luz. Incluso observan un comportamiento que recuerda a la primavera: en los cultivos de cobertura y las alfalfas, “parece que es septiembre”.

Un invierno fuera de lo normal, con oportunidades y riesgos

El escenario combina situaciones contrapuestas. El exceso de humedad y las temperaturas relativamente elevadas favorecieron el desarrollo y la generación de biomasa del trigo, pero al mismo tiempo adelantaron su ciclo y crearon un ambiente propicio para la aparición de enfermedades.

Mientras tanto, el maíz tardío enfrenta una situación mucho más delicada, con casi la mitad del área todavía sin cosechar y el riesgo creciente de deterioro de los lotes.

Así, el desafío para las próximas semanas será encontrar un equilibrio climático que permita avanzar con la cosecha del maíz, sostener el buen desarrollo del trigo y, fundamentalmente, evitar que las enfermedades encuentren las condiciones necesarias para avanzar.

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