Argentina espera: Trump anunció la importación de 300.000 toneladas de carne vacuna libre de aranceles
La iniciativa contempla un cupo extra de 300.000 toneladas fuera de la cuota habitual, aunque el gobierno estadounidense aún no informó qué naciones participarán del programa. El sector ganadero local, en plena recuperación del stock, alertó por las consecuencias sobre los precios del ganado y la producción doméstica.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes la apertura de un cupo extraordinario para importar hasta 300.000 toneladas de carne vacuna libre de aranceles durante los próximos 90 días. La medida busca reducir los precios de la carne molida en el mercado interno de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Los detalles del acuerdo
Según precisó el mandatario en redes sociales, el ingreso de la mercadería se realizará fuera de cuota y apunta a venderse a valores un 25 % inferiores a los actuales. No obstante, no trascendió cuáles serán los países proveedores ni si la Argentina integra la nómina de beneficiarios.
"Hoy he cerrado un acuerdo para reducir sustancialmente el precio de la carne molida para las familias trabajadoras estadounidenses" — Donald Trump
El anuncio responde al objetivo del gobierno estadounidense de contener la inflación en un bien de consumo clave para la economía doméstica. Trump aseguró que los ganaderos son “su gente”, pero reconoció que se necesita “un poco de ayuda para bajar los precios”.
Críticas del sector y del propio Partido Republicano
La iniciativa generó un inmediato y amplio rechazo entre los productores de carne estadounidenses, que vienen enfrentando una pérdida sostenida de stock. Los criadores advierten que la entrada de carne barata puede deprimir los precios del ganado y desincentivar la recomposición de los rodeos.
"Esta medida debilitará nuestros mercados y, en el proceso, pondrá en riesgo la seguridad alimentaria" — Justin Tupper, presidente de la Asociación de Ganaderos de Estados Unidos
La senadora republicana por Nebraska Deb Fischer fue una de las voces que salieron al cruce. Consideró que inundar el mercado con carne extranjera atenta contra la industria local y contradice la solución estructural de aumentar el número de cabezas de ganado en el territorio nacional.
Desde Montana, el senador Tim Sheehy reconoció que el presidente tiene “el corazón en el lugar correcto”, aunque advirtió que la medida terminará perjudicando a las familias ganaderas. Por su parte, el también republicano Pete Ricketts, de Nebraska, enfatizó que los cambios a corto plazo no pueden reemplazar a las soluciones a largo plazo.
"Todos queremos precios más bajos en el supermercado, pero como he dicho durante meses, no podemos hacerlo a costa de los productores estadounidenses" — Deb Fischer, senadora republicana por Nebraska
Incertidumbre para la Argentina
En medio del hermetismo sobre los proveedores, surge la interrogante sobre una posible participación argentina en el acuerdo, especialmente ante las fluidas relaciones entre Trump y el presidente Javier Milei. Hasta el momento, no se confirmó oficialmente la inclusión del país en el esquema de importaciones.
Mientras tanto, los ganaderos estadounidenses aguardan definiciones y advierten que políticas puntuales de importación no compensan el déficit de stock ni garantizan la seguridad alimentaria del país a futuro.

