Soja y maíz, ante una señal favorable: El Niño podría generar US$ 4.000 millones adicionales
Un informe del Instituto de Estudios (IERAL) de la Fundación Mediterránea proyecta que el fenómeno El Niño podría impulsar los rindes de maíz y soja en seis provincias productoras del centro del país, entre ellas Córdoba, con un impacto económico extra calculado en 4.000 millones de dólares para la cadena agropecuaria nacional.
Los investigadores Juan Manuel Garzón y Valentino Costamagna estimaron que, con los aumentos promedio de rendimiento que suelen registrar los años Niño, el maíz sumaría 5,6 millones de toneladas adicionales y la soja, 5,4 millones. A precios FOB de 240 y 500 dólares por tonelada, respectivamente, ese incremento representaría un ingreso extra de 4.000 millones de dólares para la cosecha argentina.
U$S 4.000 millones de impacto potencial
El análisis abarca 196 departamentos de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Santa Fe y Santiago del Estero. La muestra cubre las últimas 28 campañas sobre una superficie cosechada promedio de algo más de 18 millones de hectáreas. En ese período se identifican 10 campañas asociadas a El Niño, 12 a La Niña y 6 a condiciones neutrales.
"La pregunta relevante es cómo respondió históricamente la producción argentina bajo las distintas fases del ENSO: qué ocurrió con los rindes durante Niño y Niña, qué magnitud tuvieron esas diferencias y hasta qué punto la respuesta fue similar entre cultivos y regiones" — Juan Manuel Garzón y Valentino Costamagna, investigadores del IERAL.
Diferencias entre cultivos y regiones

En maíz, la brecha alcanza en promedio +10,3% en las campañas Niño y -9,9% en las Niña. En soja total, la asociación es levemente mayor: +10,8% durante Niño y -9,8% durante Niña.
Aun así, los economistas advierten que la intensidad del efecto cambia entre tipos de soja. En soja de primera, la diferencia entre ambas fases alcanza 19,5 puntos porcentuales, mientras que en soja de segunda asciende a 27 puntos.
Esta última presenta, además, un segundo canal de exposición: durante las campañas La Niña no solo disminuye el rendimiento, sino que aumenta significativamente la proporción del área sembrada que finalmente no se cosecha. En soja de segunda, esa superficie pasa de 1,9% durante Niño a 6,4% durante Niña.
En maíz, en cambio, la proporción no cosechada ronda el 21% cualquiera sea la fase ENSO, lo que sugiere que allí predominan factores estructurales —como el destino forrajero o silero— antes que climáticos.
Advertencias sobre la proyección
A pesar de los números favorables, los investigadores subrayan que el clima es impredecible y que el actual episodio Niño, aunque de intensidad récord según diversos expertos, no representa un "cheque en blanco" para la producción. Las estimaciones muestran un escenario de oportunidad, pero los productores aguardarán la evolución de las condiciones climáticas para definir el rumbo de la campaña en la región.
