Maquinaria agrícola: el clima y las crisis geopolíticas frenan el mercado
El primer semestre del año registró una caída de las ventas en muchos países. Las inversiones en tecnologías agrícolas se ven obstaculizadas por la disminución de los ingresos agrícolas, aunque la demanda potencial sigue siendo alta. “Los fenómenos meteorológicos y climáticos afectan a la agricultura no solo en términos de productividad”, señala Mariateresa Maschio, “sino también por su impacto en las tierras agrícolas, lo que debilita a los productores primarios.”
El sector de la maquinaria agrícola se enfrenta a una situación compleja. Aunque la demanda potencial mundial de tecnología agrícola sigue siendo alta, impulsada por la necesidad de producir más y mejor, la dinámica del mercado se ve frenada por condiciones económicas desfavorables. El aumento de los costes de las materias primas y de los fertilizantes —consecuencia directa de los conflictos en curso en Ucrania y Oriente Medio— y la caída de los rendimientos de los cultivos, provocada en muchas partes del mundo por los efectos del cambio climático, están afectando a los ingresos agrícolas y, en consecuencia, a las inversiones en tecnología.
Este es el escenario descrito por la presidenta de FederUnacoma, Mariateresa Maschio, en la rueda de prensa de presentación de la 47ª edición de EIMA International, la principal feria mundial de maquinaria agrícola, que se celebrará en Bolonia del 10 al 14 de noviembre. Durante la conferencia de prensa, celebrada esta tarde en la sede de la Agencia ICE en Roma, la presidenta de la Federación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (organizadora directa de EIMA) se centró en particular en el impacto del cambio climático.
“2025 fue el tercer año más caluroso registrado y confirma una tendencia que se viene observando desde hace décadas, que está en el origen de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos cada vez más frecuentes.

Estos fenómenos”, afirmó la presidenta de FederUnacoma, “afectan a la agricultura no solo en términos de productividad y sanidad de los cultivos, sino también en términos de inestabilidad del suelo, erosión y deterioro de las infraestructuras hídricas.”
Otra amenaza para la agricultura mundial este año es El Niño, que se prevé alcance una intensidad sin precedentes, con un aumento de la temperatura de hasta 3,6°. Las previsiones de la FAO para la campaña 2025–2026 indican una disminución del 2% en la producción mundial de cereales. También se esperan descensos significativos en Estados Unidos (-8% en total para cereales), en Canadá (-8% para el trigo) y en Europa, donde se prevé que la soja caiga un 14% respecto a la media de los últimos cinco años, el maíz en grano un 7% y las patatas un 6%.
Las tendencias de la producción agrícola se reflejan en las tendencias del mercado de maquinaria agrícola, que —como destacó la presidenta de FederUnacoma— se está desacelerando, especialmente en los países donde predominan las compras de maquinaria innovadora. El primer semestre de 2026 registró descensos en Estados Unidos (-14%, con 89.000 máquinas vendidas), en Canadá (-10%, con 10.000 unidades registradas) y en Brasil (-16%, con 20.000 máquinas).

Europa mostró una ligera recuperación (+1,5%), con matriculaciones que alcanzaron las 70.000 unidades, aunque con importantes variaciones a nivel nacional. Se registró crecimiento en los Balcanes, Europa Central y Oriental, España y el Reino Unido; mientras que Alemania, Francia e Italia —los países que concentran la mayor cuota de ventas en Europa— registraron descensos. Los primeros seis meses también revelaron una fuerte desaceleración en Turquía (-55%, con 10.700 unidades) y un notable crecimiento en India (+41%, con 685.000 unidades).
El mercado de maquinaria agrícola presenta, por tanto, un panorama incierto y fragmentado, ante el cual resulta esencial aprovechar todas las oportunidades de negocio posibles, respondiendo a la demanda de categorías específicas de productos en una amplia variedad de contextos regionales.
“Desde esta perspectiva, el valor de EIMA International destaca aún más claramente”, concluyó Mariateresa Maschio,
“como una plataforma ferial capaz no solo de reunir a todos los componentes de las cadenas agroindustriales de todo el mundo, sino también de facilitar el intercambio de información y estrategias para la innovación en la agricultura.”
