Rosario

Soja: $560.000,00 - Maiz: $294.800,00 - Sorgo: $298.600,00 - Trigo: $342.300,00 - Girasol: S/C   (E) $761.540,00

Marcos Juárez

Pablo Bollatti: medir, diagnosticar y decidir en función de las necesidades concretas de cada lote

Bollatti señaló que la agricultura de precisión, los mapas de compactación y los drones comienzan a ocupar un lugar cada vez más importante en la búsqueda de mayor eficiencia.

08-10-2026
  • Ing.Agr. Pablo Bollatti

Lluvias, siembra y tecnología: el análisis de Pablo Bollatti sobre la campaña agrícola

El ingeniero agrónomo analizó el impacto de las últimas precipitaciones, el estado de los cultivos y las decisiones para la campaña de maíz y girasol

Las últimas lluvias cambiaron el escenario agrícola en buena parte del sudeste de Córdoba. Los registros fueron muy variables: mientras algunos sectores recibieron alrededor de 30 milímetros, otros alcanzaron entre 100 y 110 milímetros, generando tanto alivio por la recuperación de las reservas de agua como algunas complicaciones para el ingreso de maquinaria a los lotes.

El ingeniero agrónomo y consultor Pablo Bollatti analizó el panorama productivo, el estado del trigo, las perspectivas para maíz y girasol, la presencia de la chicharrita y el avance de tecnologías vinculadas con la agricultura de precisión.

Lluvias abundantes y recuperación de los cultivos

Para Bollatti, las precipitaciones tienen relación con el fenómeno El Niño, que durante buena parte de septiembre no había mostrado el comportamiento esperado en la región.

“El Niño tiene una relación con mayor aporte de precipitación en nuestra zona, que no se venía reflejando.”

El especialista explicó que la lluvia llegó en un momento clave, luego de un período seco que había retrasado la siembra de los cultivos de verano.

Respecto del granizo que acompañó algunas tormentas, señaló que todavía es necesario recorrer los lotes para determinar si hubo daños importantes. Los cultivos potencialmente más sensibles serían el girasol recién nacido y el trigo en espigazón.

Trigo: buenas condiciones, pero con rindes más normales

El trigo atraviesa actualmente la etapa final de llenado de granos, un momento en el que necesita disponibilidad de agua y radiación.

Según Bollatti, el cultivo presenta buenas condiciones generales, aunque la falta de radiación durante los días de tormenta puede limitar parte de su potencial.

“Está en muy buenas condiciones, está en muy buena carrera.”

Sin embargo, aclaró que no se espera repetir los rendimientos excepcionales de la campaña anterior. La expectativa apunta a rindes buenos y más normales para la zona.

Además, las temperaturas serán determinantes en esta etapa, especialmente para evitar daños por heladas.

Maíz y girasol: una siembra que se retrasó

La falta de precipitaciones había generado un retraso importante en la siembra de los cultivos de verano. En la región, el girasol suele comenzar a sembrarse hacia fines de agosto y el maíz durante los primeros días de septiembre, pero este año buena parte de las labores se trasladaron hacia fines de septiembre y comienzos de octubre.

Esto provocó que las siembras de maíz y girasol prácticamente se superpusieran.

“Se juntó la siembra de girasol y de maíz, prácticamente se solapó.”

La llegada de las lluvias permitió retomar las tareas, aunque ahora el exceso de agua puede generar una pausa obligada para las máquinas.

La chicharrita vuelve a estar en el centro de la estrategia para el maíz

La experiencia de la campaña anterior mantiene la preocupación por la chicharrita del maíz, aunque Bollatti señaló que su presencia ha disminuido.

Con humedad disponible en el suelo, el especialista considera conveniente aprovechar la ventana actual para avanzar con la siembra temprana.

“Teniendo humedad en esta fecha, yo creo que es una muy buena estrategia sembrar los maíces dentro de esta fecha.”

La intención es evitar, cuando las condiciones lo permiten, trasladar la siembra hacia diciembre, período en el que aumentaría el riesgo de exposición a la plaga.

Girasol: una alternativa que gana espacio

El girasol también viene ganando participación dentro de los planteos agrícolas, especialmente en ambientes más restrictivos.

Pero Bollatti destacó que el cultivo también puede ser competitivo en lotes de calidad intermedia y buena.

“Es un cultivo que puede rendir los 4.000 kilos.”

En determinados ambientes, ese rendimiento puede permitirle competir económicamente con la soja, ampliando las alternativas disponibles para los productores.

Siembra directa y compactación: la importancia del diagnóstico

Otro de los temas analizados fue el debate sobre el regreso de algunas prácticas de labranza convencional.

Para Bollatti, no se trata de cuestionar la siembra directa, sino de determinar si existe un problema específico que justifique una intervención.

“Lo primero, antes que nada, de discutir de esto es si hay un diagnóstico previo o si es una moda.”

El ingeniero explicó que la compactación del suelo puede producirse por diferentes situaciones de manejo, como el tránsito de maquinaria pesada en condiciones inadecuadas.

En esos casos, una intervención puntual puede estar justificada. Pero no considera conveniente aplicar una misma solución sobre toda la superficie sin realizar previamente un diagnóstico.

“Si existe un problema de compactación, se puede tratar la zona afectada y no significa que sea todo el lote.”

La utilización de mapas de compactación permite precisamente identificar qué sectores necesitan una intervención y cuáles no.

Agricultura de precisión y drones: producir mejor con menos recursos

Bollatti también destacó el potencial de la agricultura de precisión, especialmente para mejorar la rentabilidad y reducir el uso innecesario de insumos.

La lógica consiste en identificar las diferencias productivas dentro de un mismo lote y aplicar semillas, fertilizantes o productos únicamente donde sean necesarios.

“Si vos tenés una parte del lote que no va a producir más, por más que vos pongas más semillas y más fertilizantes, ¿para qué encarecer el costo de esa parte?”

En la misma línea, el uso de drones y aplicaciones sectorizadas permite detectar malezas y realizar tratamientos únicamente en los sectores afectados.

Según explicó el especialista, esta tecnología puede generar importantes ahorros de productos, además de reducir el impacto ambiental.

La agricultura de precisión, sostuvo, tiene entonces una doble ventaja: mejora la eficiencia económica y contribuye a una producción más sustentable.

Una campaña marcada por el agua y la tecnología

El escenario agrícola de Córdoba vuelve a estar condicionado por el clima, pero también por la capacidad de los productores para tomar decisiones cada vez más precisas.

Las lluvias permitieron recuperar humedad y avanzar con la campaña de verano, mientras que el trigo atraviesa una etapa decisiva para definir su rendimiento.

Al mismo tiempo, tecnologías como la agricultura de precisión, los mapas de compactación y los drones comienzan a ocupar un lugar cada vez más importante en la búsqueda de mayor eficiencia.

Para Bollatti, el camino no pasa por adoptar una práctica simplemente porque está de moda, sino por medir, diagnosticar y decidir en función de las necesidades concretas de cada lote.

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